CDMX.- La ComisiĂłn de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento de la Cámara de Diputados aprobĂł este miĂ©rcoles 3 de diciembre de 2025 el dictamen de la nueva Ley General de Aguas, asĂ como diversas reformas a la Ley de Aguas Nacionales. La votaciĂłn se dio tras una sesiĂłn que incluyĂł la presentaciĂłn de más de 50 ajustes incorporados por la mayorĂa legislativa.
El dictamen fue avalado por Morena y sus aliados, quienes sostienen que la reforma permitirá actualizar un marco legal vigente desde 1992 y garantizar el derecho humano al agua con Ă©nfasis en el uso domĂ©stico, la redistribuciĂłn de concesiones y la atenciĂłn prioritaria de regiones con estrĂ©s hĂdrico.
La sesiĂłn se desarrollĂł en medio de protestas de organizaciones campesinas, que desde esta mañana llegaron a San Lázaro a bordo de tractores para exigir que se mantenga la certidumbre en los derechos de agua para riego agrĂcola. Agricultores de distintos estados advirtieron que algunas disposiciones podrĂan abrir espacio a decisiones administrativas discrecionales que afecten actividades productivas.
La bancada mayoritaria respondiĂł que los cambios incorporados al proyecto —alrededor de medio centenar— atienden inquietudes expresadas durante los Ăşltimos dĂas. Entre los ajustes se encuentran precisiones sobre transmisiones de derechos, reglas de disponibilidad y mecanismos de consulta.
Con la aprobaciĂłn en comisiones, el dictamen queda listo para su programaciĂłn en el Pleno, donde podrĂa discutirse en los prĂłximos dĂas si asĂ lo determina la Junta de CoordinaciĂłn PolĂtica. La reforma forma parte de los compromisos legislativos anunciados por la presidenta Claudia Sheinbaum para el cierre del actual periodo ordinario.
Ricardo Monreal (Morena), presidente de la Junta de CoordinaciĂłn PolĂtica señalĂł que el nuevo dictamen incorpora “alrededor de 50 cambios” derivados de acuerdos con agricultores y sectores productivos, y que la reforma “pone por delante el derecho humano al agua y la atenciĂłn de regiones en situaciĂłn crĂtica”. AfirmĂł que el modelo actual, vigente desde 1992, “favoreciĂł la concentraciĂłn de concesiones en unos cuantos” y que el nuevo marco busca “corregir distorsiones histĂłricas”.
Carlos Palacios RodrĂguez (Morena)
RecordĂł que investigaciones acadĂ©micas muestran que un grupo reducido de grandes usuarios concentra volĂşmenes significativos de concesiones. IndicĂł que la reforma “busca frenar el acaparamiento” y que la prioridad será “garantizar agua para consumo humano antes que cualquier uso industrial o agrĂcola de gran escala”.
Legisladores de la mayorĂa en la ComisiĂłn de Recursos Hidráulicos argumentaron en la sesiĂłn de este miĂ©rcoles que la nueva ley permitirá “una planeaciĂłn hĂdrica nacional más clara”, mayor transparencia en la informaciĂłn sobre disponibilidad y un sistema más estricto de vigilancia de concesiones. Sostuvieron que el cambio en el criterio de transmisiones permitirá “evitar el mercado negro del agua”.
Diputados del PAN en la ComisiĂłn de Recursos Hidráulicos advirtieron que el modelo propuesto puede dar lugar a “discrecionalidad administrativa” y afectar derechos adquiridos por pequeños y medianos agricultores. Señalaron que la eliminaciĂłn de transmisiones automáticas del agua asociada a la tierra “rompe un principio jurĂdico que ha dado certeza al campo durante dĂ©cadas”.
Por su parte PRI y PRD consideraron que el dictamen “se aprobĂł con premura” y que el proceso de consulta debiĂł ampliarse antes de modificar un marco jurĂdico que impacta a miles de productores. Cuestionaron que las reasignaciones propuestas puedan generar “incertidumbre productiva” y procesos burocráticos “más lentos y más opacos”.
Organizaciones campesinas presentes en San Lázaro
Representantes del sector señalaron que la reforma “no debe vulnerar los derechos de riego”, y reclamaron que los cambios podrĂan derivar en “pĂ©rdida de agua para distritos agrĂcolas” si la reasignaciĂłn queda sujeta a criterios centrales.
Diputados del PAN y MC alertaron que la reforma no resuelve la falta de infraestructura, inversiĂłn ni mantenimiento en sistemas de agua potable y riego, y argumentaron que regular más no garantiza mejorar el abasto. Señalaron que el paĂs enfrenta una crisis hĂdrica que requiere “presupuesto real, no solo cambios legales”.
