En la política local, donde los desencuentros suelen prolongarse más allá de los procesos electorales, el mensaje del alcalde Jorge Aldana marca un tono distinto: privilegiar los resultados sobre las diferencias personales o partidistas.
El fin de semana, durante un evento de entrega de papa en Camargo, el presidente municipal apareció acompañado por el dirigente local del PAN, Gerardo Rentería; Lucio Vásquez; y el diputado local Arturo Zubia, con quien sostuvo un enfrentamiento público el año pasado. La imagen no pasó desapercibida. En tiempos donde las fotografías dicen tanto como los discursos, el gesto envía un mensaje claro: cuando se trata del municipio, las rivalidades deben quedar en segundo plano.
Aldana explicó que recibió una llamada del alcalde de Villa Coronado para coordinar la entrega del producto en Camargo, y aseguró que su postura es trabajar por mejores resultados para los camarguenses. Más allá del protocolo, el acto simboliza un posible punto de inflexión en la relación política local.
“Hay una frase de la gobernadora que dice que se debe evitar el dolor evitable y si como miembro de un partido puedo hacer eso, cualquier rivalidad tiene que quedar a un lado”, expresó el edil, aludiendo al enfoque de priorizar el bienestar ciudadano por encima de las diferencias partidistas.
El trasfondo es claro: Camargo enfrenta retos que demandan coordinación institucional. Servicios públicos, apoyos al campo, desarrollo económico y atención directa a la población no pueden supeditarse a disputas personales. En ese sentido, el alcalde afirmó que si al municipio le va bien con acciones específicas impulsadas por el diputado Zubia, se sumaría sin reservas, dejando atrás los roces del pasado.
La política municipal suele ser el primer contacto de la ciudadanía con el gobierno; ahí es donde las diferencias ideológicas deberían traducirse en propuestas y no en bloqueos. El llamado de Aldana abre la puerta a una dinámica más pragmática: colaborar cuando el beneficio sea colectivo.
Habrá que ver si esta disposición se consolida en una agenda común o queda solo en la anécdota de una fotografía. Por ahora, el mensaje es contundente: si a Camargo le va bien, todos ganan.
Mazorqueros: el reloj avanza y la directiva sigue en el aire

Mazorqueros sin Rumbo!
A semanas de que inicie el torneo regional y con marzo prácticamente encima, el panorama de los Mazorqueros de Camargo luce más incierto que prometedor. Sin una directiva formalmente establecida y sin anuncios de movimientos en el roster, el equipo parece navegar sin timón justo cuando debería estar afinando motores para el Estatal.
Hace cerca de 20 días, el alcalde Jorge Aldana declaró que sostendría reuniones con empresarios, incluida la llamada promotora que operó el año pasado, con la intención de definir el rumbo de la novena. Sin embargo, hasta el momento no se ha informado de acuerdos concretos ni de una estructura administrativa clara que garantice planeación deportiva y solvencia financiera.
El silencio comienza a generar inquietud. Incluso, algunos jugadores ya estarían solicitando su cambio a otras zonas ante el temor de que no exista capital suficiente para cubrir sueldos y compromisos. En el beisbol estatal, la estabilidad económica no es un lujo: es una condición básica para competir. Sin certeza de pago, ningún proyecto deportivo puede consolidarse.
Conviene recordar que la administración municipal respaldó al equipo el año pasado con 1.5 millones de pesos, una cifra significativa que permitió mantener a flote la operación. Pero el apoyo gubernamental, por sí solo, no sustituye la necesidad de una directiva sólida, con visión a mediano plazo y capacidad de gestión.
En este contexto, el empresario Marcelino Leos ofreció un proyecto para asumir el control del equipo. No obstante, hasta ahora no ha habido respuesta oficial por parte del alcalde. El tiempo apremia. Cada día sin definición es un día perdido en la conformación del plantel, en la negociación con peloteros y en la planeación deportiva.
El regional está en puerta y los rivales no esperan. Mientras otras novenas ya anuncian refuerzos y cuerpos técnicos, Mazorqueros sigue en pausa. La afición, que año tras año respalda en el estadio, merece claridad. El beisbol en Camargo no es solo espectáculo: es identidad y tradición.
La pelota aún no se lanza oficialmente, pero el juego administrativo ya comenzó. Y en esa competencia, el margen de error es mínimo.
Consejo sin figuras: ¿renovación o prolongación en el PRI estatal?

El PRI mas hundido que nunca
El pasado sábado, en la capital del estado, el auditorio del Comité Directivo Estatal del PRI fue sede del Consejo Político Estatal. Ahí, el dirigente Alejandro Domínguez sometió a votación el proceso para la renovación de la Presidencia y la Secretaría General del partido para el periodo 2026-2030.
Según lo trascendido, Domínguez aseguró que serán cerca de 20 mil militantes quienes, con su voto, definan qué “gallo” encabezará al otrora partidazo durante los próximos cuatro años. El mensaje fue claro: apertura al proceso interno y confianza en la base priista. Pero en política, las formas pesan tanto como el fondo.
Domínguez se muestra confiado y listo para buscar no solo la continuidad, sino incluso perfilarse hacia un segundo periodo adicional. Para algunos, esto representa estabilidad en tiempos turbulentos; para otros, la prolongación de una dirigencia que podría terminar por sepultar lo poco que queda del priismo competitivo en el estado.
Y es que el contexto no es sencillo para el tricolor. La pérdida de espacios, la reducción de estructuras territoriales y la migración de cuadros hacia otras fuerzas políticas han mermado su capacidad de movilización. En ese escenario, el Consejo Político del sábado envió señales que no pasaron inadvertidas.
La más evidente fue la ausencia de figuras históricas. No estuvieron los exgobernadores Fernando Baeza, Patricio Martínez y José Reyes Baeza. Tampoco hicieron acto de presencia exalcaldes de la capital y de Ciudad Juárez, ni dirigentes visibles de sectores y organizaciones tradicionales del partido. En términos políticos, el vacío habló más fuerte que cualquier discurso.
Un Consejo Político sin peso específico ni figuras de referencia deja dudas sobre la cohesión interna. ¿Se trata de un relevo generacional natural o de una fractura silenciosa? ¿Es una estrategia de control interno o el reflejo de un partido que no logra reagrupar a sus liderazgos históricos?
La renovación 2026-2030 no será un simple trámite administrativo. Será una prueba de supervivencia. Si el proceso se percibe como cerrado o como una continuidad automática, el PRI podría enfrentar mayor desbandada. Si, en cambio, logra convertirse en un ejercicio auténtico de apertura y autocrítica, aún podría reconstruir parte de su estructura.
Por ahora, lo cierto es que el Consejo dejó más preguntas que certezas. Y en política, cuando los liderazgos históricos deciden no aparecer, el mensaje rara vez es casual.
