CHIHUAHUA.- La ciudad de Chihuahua avanza con un plan de transformación urbana sostenida proyectado para las próximas dos décadas, centrado en la zona que rodea al Aeropuerto Internacional General Roberto Fierro (CUU). De acuerdo con el documento Polígono de Actuación – Plan Visión Aeropuerto, elaborado por el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), este polígono estratégico contempla fases de desarrollo de 2015 a 2040, con el objetivo de convertir el aeropuerto y su periferia en un núcleo logístico, industrial y habitacional de alto impacto para el municipio.
En la etapa 2015-2020, las acciones se enfocaron en infraestructura esencial como la construcción del Libramiento Oriente, mejoras en los accesos al aeropuerto, el encauzamiento del río Chuvíscar, y obras iniciales orientadas a ordenar el crecimiento hacia el norte y noroeste de la ciudad.

Para el periodo 2020-2030, la estrategia prioriza la consolidación de la zona hotelera, la ampliación de servicios y la integración de un parque ecológico con un corredor vial que conectará el aeropuerto con el sur de la ciudad. También se establecen plataformas de carga y servicios vinculados a la aviación, fundamentales para posicionar a Chihuahua como un nodo logístico competitivo.
La fase final, proyectada para 2030-2040, contempla el desarrollo de vivienda de densidades media y alta, la consolidación de un borde urbano ordenado, y la implementación de infraestructura de calidad para equipamientos y servicios detonadores. Se prevé que nuevos conjuntos habitacionales se integren directamente con áreas laborales y comerciales cercanas al aeropuerto.
El Plan de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Chihuahua Visión 2040 define el entorno del aeropuerto como un sub-centro de actividad industrial y logística, cuya evolución debe planearse de manera coordinada para evitar disrupciones y promover un crecimiento ordenado. La estrategia destaca la importancia de alinear el uso de suelo, la movilidad, los servicios urbanos y la atracción de inversión privada para asegurar un desarrollo con visión integral.
Entre los objetivos específicos del polígono de actuación destacan:
– Atracción de nuevos parques industriales y plataformas de carga.
– Instalación de servicios complementarios a la operación aeroportuaria.
– Creación de vivienda cercana para trabajadores, con densidad media y alta.
– Impulso a un sistema de movilidad sustentable entre el aeropuerto y la mancha urbana.
– Priorización de uso de suelo mixto para evitar la expansión dispersa hacia el sur-poniente.
El IMPLAN subraya que una condición indispensable para materializar este proyecto es la coordinación entre sectores públicos, privados y sociales. “La concertación permitirá que el desarrollo en el corredor aeropuerto se dé de forma ordenada, aprovechando su carácter estratégico y mitigando riesgos de especulación”, señala el documento.
Cada etapa requiere inversiones importantes en transporte, infraestructura hidráulica, servicios y urbanización. Por ello, el municipio plantea mecanismos de seguimiento basados en la actualización periódica del PDU 2040 y en ajustes normativos que regulen el crecimiento urbano.
El plan también proyecta nuevas conexiones viales para integrar el aeropuerto con distintas zonas de la ciudad. Entre ellas destacan el Libramiento Oriente, la prolongación Fuerza Aérea, corredores hacia Nogales y nuevos accesos que facilitarán la movilidad hacia complejos industriales y futuros desarrollos habitacionales.
A pesar de su visión de largo plazo, el plan reconoce desafíos como la transformación del uso del suelo agrícola, el manejo del riesgo por inundaciones a lo largo del río Chuvíscar, la necesidad de articular el transporte público y privado, y el riesgo de dispersión urbana sin un ordenamiento adecuado.
De acuerdo con el IMPLAN, el encauzamiento del río y la adecuación del suelo formaron parte de las primeras acciones emprendidas; sin embargo, aún quedan retos por resolver para asegurar que la infraestructura acompañe el dinamismo previsto en la zona.
Para la ciudadanía, este plan aporta certidumbre sobre los usos de suelo y las nuevas zonas habitacionales que surgirán en las próximas décadas, influyendo directamente en decisiones de inversión y movilidad. Para las empresas, el corredor aeropuerto representa uno de los polos logísticos con mayor potencial del norte del país, gracias a su vinculación con carga aérea, industria ligera y transporte terrestre.
A tres lustros del inicio del cronograma, Chihuahua se encuentra en plena transición entre la primera y segunda etapa del proyecto. La ciudad avanza hacia un modelo urbano integrado, donde el aeropuerto, la industria, la vivienda y los servicios convergerán en un centro estratégico que aún depende de inversiones constantes, voluntad política y coordinación institucional.
