CHIHUAHUA.- Alrededor de 400 mil familias requieren una vivienda en el estado, tomando en cuenta los registros de chihuahuenses que buscan utilizar un crédito Infonavit, así como los que no tienen trabajo formal o están en esquemas de autoempleo.
Así lo informó el titular de la Comisión Estatal de Vivienda (Coesvi), José Antonio Chávez Rodríguez, quien explicó que esto ocurre debido al desplazamiento de la población hacia las principales ciudades de la entidad, lo cual ya rebasó la oferta habitacional.
El diagnóstico más reciente del Infonavit calcula que 180 mil personas con derecho vigente a un crédito no encuentran opciones para adquirir vivienda; sin embargo, a esa cifra hay que sumarle las familias que no cuentan con esa prestación, pero que también buscan adquirir una propiedad.
El funcionario explicó que la necesidad de vivienda fue reconfigurada en los últimos años, debido al movimiento de habitantes desde municipios pequeños hacia zonas urbanas como Chihuahua, Juárez, Delicias, Cuauhtémoc o Parral. Este fenómeno, dijo, disparó la demanda en lugares donde los desarrollos habitacionales no crecieron al mismo ritmo.
Tan sólo Infonavit registra 180 mil personas con trabajo formal, pero sin opciones para adquirir una casa
Chávez señaló que las cifras del Infonavit sólo contemplan a personas registradas ante el IMSS, por lo que la necesidad real supera ampliamente los 360 mil espacios. “Sí, es más del doble de lo que plantea Infonavit”, afirmó.
Aunque el instituto proyecta 66 mil viviendas nuevas, esa meta representa apenas una fracción del rezago, calculó Chávez Rodríguez.
Detalló que el Estado inició un levantamiento propio para actualizar el censo de necesidades, proceso que ya cuenta con una base inicial, pero que tuvo que ajustarse debido a la migración interna.
Paralelamente, puso en marcha el Programa Nacional de Vivienda con los primeros desarrollos en Juárez, Delicias y la capital, en coordinación con Infonavit y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).
A través del programa estatal de apoyos sociales, la Coesvi ha entregado viviendas en municipios serranos como Batopilas y Guachochi, donde está la mayor carencia. También asignó una casa recuperada del Infonavit a una persona desalojada en Juárez.
Dijo que el Gobierno estatal busca que la recuperación de vivienda abandonada sea integrada al programa federal para habilitar inmuebles y regresarlos como oferta disponible.
Respecto a los miles de inmuebles abandonados en zonas periféricas, Chávez explicó que el primer paso es revisar su situación jurídica, pues muchos aún pertenecen a Infonavit o mantienen créditos sin cancelar.
El organismo federal inició revisiones para definir cómo reincorporarlos mediante acciones de hipoteca o regularización.
En la capital comenzó a presentarse un proceso de gentrificación en el Centro, donde antiguos residentes son desplazados por desarrollos inmobiliarios de alto costo. El titular de Coesvi señaló que es propiedad privada y que las facultades regulatorias corresponden a los municipios mediante tablas de valor y lineamientos de predial.
Admitió que el encarecimiento del suelo dificulta construir vivienda social en zonas con servicios, por lo que la alternativa es consolidar polígonos que antes estaban alejados, pero que ya cuentan con conectividad y transporte.
El plan original de vivienda de Infonavit contemplaba 3 mil unidades en Juárez y 3 mil en Chihuahua; sin embargo, la demanda hizo que la proyección creciera a más de 16 mil en cada ciudad.
Chávez advirtió que no toda la atención debe concentrarse en los grandes centros urbanos. Municipios como Parral, Camargo, Jiménez y Meoqui registran ahora un alto número de trabajadores formales con crédito aprobado, pero sin oferta local, lo que obliga a ejercerlo en localidades vecinas.
En Meoqui, por ejemplo, prepara la asignación de terrenos para nuevos desarrollos. En Jiménez ya inició el programa de Vivienda para el Bienestar con alrededor de 200 unidades. También analizan reactivar la oferta en Madera ante el incremento de solicitudes.
Sobre el riesgo de que los nuevos proyectos reduzcan demasiado los espacios, precisó que la vivienda básica rondará los 60 metros cuadrados, con dos recámaras, sala-comedor y servicios completos.
La Ley permite mínimos de 39 metros, pero aseguró que la intención es evitar condiciones de hacinamiento. En cuanto a estacionamientos, acordó mantener una relación de un cajón por vivienda. Los frentes variarán según el diseño, con mínimos de entre 6 y 7 metros.
Chávez apuntó que la demanda sigue creciendo y que los esfuerzos actuales —tanto de vivienda nueva como de inmuebles recuperados— apenas comienzan a equilibrar un déficit que ya supera las 400 mil viviendas en todo el estado.
